En enero de 2025, Eduardo Costantini —fundador de Consultatio Real Estate y del museo MALBA— adquirió un campo de 145 hectáreas sobre el kilómetro 170 de la Ruta 10, a cinco kilómetros de Punta Piedra en el acceso a José Ignacio. El precio pagado fue de US$ 11,2 millones, más del triple de la valuación base inicial de US$ 3,5 millones. El campo fue anteriormente de Lázaro Báez.

La operación forma parte de una apuesta estratégica al polo en Uruguay. Costantini planea transformar el establecimiento en un polo club de escala global, con Adolfo Cambiaso como socio. El argumento: las regulaciones uruguayas sobre importación de caballos lo posicionan como potencial destino de primer nivel para el deporte, comparable a Palm Beach.

En la misma semana, el desarrollador concretó otra compra en Carrasco, Montevideo: 141 hectáreas con una inversión inicial de US$ 13 millones para desarrollar viviendas y locales comerciales bajo la Ley de Promoción de Vivienda.

Dos operaciones en siete días que confirman el peso del mercado uruguayo en la agenda de los grandes desarrolladores regionales.